Enfoque de Género en el Servicio de Policía, un paso en la dirección correcta

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En una sociedad donde la sensibilidad ante el mal ajeno parece perderse, la institucionalidad emerge como instrumento necesario en un proceso de transformación que exige cada día mayor conocimiento del entorno, acompañado de un interés genuino por el otro, por el semejante, así sea muy diferente. Es así como engrana, en el departamento de Caquetá, la estrategia “Enfoque de Género en el Servicio de Policía” cuyo lanzamiento se hizo en Florencia.

Proyecto orientado a mujeres, niñas y personas con orientación sexual e identidades de género diversas y que cuenta, para su implementación, con Equipos Móviles de Atención (EMA) integrados por hombres y mujeres formados en la prevención y atención frente a la violencia basada en género, ya sea física, psicológica o sexual.

Patricia Franco, docente e investigadora de la Universidad de la Amazonia, quien hizo parte de los panelistas invitados al evento, destacó la importancia de que las instituciones involucradas en la ruta de atención a víctimas de violencia basada en género desarrollen este tipo de estrategias; en este caso, la Policía, que cumple un papel fundamental en la atención a las víctimas.

Desarrollar mecanismos eficaces de protección a las mujeres que sufren violencia basada en género (VBG) es un clamor permanente en Colombia; por ello, como representante de la UDLA, Franco plantea la necesidad de ampliar el concepto de violencia basada en género de tal manera que permita superar la percepción que existe de violencia intrafamiliar. Al respecto, precisa: “Nos estamos refiriendo, no solo a las violencias que les ocurren a las mujeres en el ámbito privado, sino también las violencias que se sufren en el ámbito público, y no solamente a los golpes que puedan ser ocasionados en algún momento por parte de la pareja o el compañero, sino a otros tipos de violencias, como la económica, la patrimonial… También planteamos la importancia de la sensibilización de los servidores públicos, con el fin de que la atención a las mujeres se dé no solamente desde el conocimiento de los mecanismos legales y las rutas para la atención, sino también desde la sensibilidad frente a la situación que experimentan aquellas personas que sufren violencias en razón de su género o de su condición sexual”.

En términos más amplios, la investigadora hace alusión a la Ley 1257 para explicar que la garantía integral de los derechos de las mujeres depende en gran medida de que los funcionarios responsables hagan una interpretación integral de los casos, lo mismo que de las herramientas legales con las que cuentan, privilegiando el derecho al acceso a la administración de justicia y a una vida libre de violencia. Además exalta la llamada ley Rosa Elvira Cely (Ley 1761), que tipifica el crimen de una mujer por el hecho de serlo y lo convierte en delito autónomo, al tiempo que otorga una de las mayores penas entre los homicidios, con un mínimo de cárcel para el feminicida de 20 años y máximo 41 años.

 Liderazgo de la Uniamazonia

Es de conocimiento público que la Universidad de la Amazonia ha empezado a liderar esos procesos de sensibilización y educación para prevenir la violencia basada en género, y así lo recuerda la docente: “Desde el año 2016 hemos venido liderando la construcción y dinamización de las rutas de atención a mujeres víctimas de violencia, y en este momento estamos acompañando a las mujeres de la plataforma departamental en el proceso de seguimiento  a los efectos de la Ley 1257. Esta es una de las maneras en que la universidad cumple con las tareas que se propuso en el plan de desarrollo institucional, de estar mucho más cerca de la comunidad”.

Entre otras cosas, durante el presente año, la UDLA ha desarrollado diversos procesos de acompañamiento a servidores públicos, añade; “por ejemplo, participamos con la Gobernación en un diplomado dirigido a alcaldes, diputados, concejales, entre otros; desarrollamos un taller de formación para el Ejército de la mano con la estrategia de acción social del Ejército, y ahora se da la posibilidad de que empecemos a trabajar con la Policía, como institución, para fortalecer la formación de estos servidores públicos y que ellos puedan atender mucho mejor estas situaciones que les competen”.

En la medida en que la Policía Nacional y en general las autoridades y los servidores públicos del departamento asuman un enfoque de género en la atención a las víctimas de violencia, anota Patricia Franco, será posible combatir de manera más efectiva este flagelo. “Hace falta sensibilización para que los actores encargados de las rutas de atención, la persona, el funcionario que recibe a una mujer, no minimice la denuncia, sino que entienda que se trata de un delito y como tal tiene que ser combatido”.

Se espera, entonces, que iniciativas como esta, Enfoque de Género en el Servicio de Policía, contribuyan a dar un salto en Caquetá para entender que la vida de todas las mujeres vale, y que entre más vulnerable sea su condición más tiene que hacer el Estado para defenderlas. Basta una mirada a las mujeres en condición de pobreza, discapacidad, drogadicción, prostitución… aquellas que permanecen tras las rejas, mujeres que no tienen autonomía económica, además de las niñas, para entender que presentan diversos grados de vulnerabilidad y por lo mismo es necesario trabajar en forma conjunta para cambiar esa cruda realidad.

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