Indignación y repudio por atentado contra institución educativa indígena

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“Estoy sitiado, nos tienen rodeados, las tengo protegidas debajo de la cama…tengo uno detrás de la casa, otro detrás de la emisora y el otro, con quien hice intercambio, en la carretera”, dice uno de los hombres de la UNP en tono visiblemente afectado por el ataque

Un sentimiento combinado de enojo, pena y rechazo envuelve a las distintas esferas de la sociedad caqueteña tras el atentado perpetrado por desconocidos a bordo de una camioneta contra el colegio Yakai kuri, de la inspección de Yurayaco, municipio de San José del Fragua, el sábado a la media noche.

Aunque no existe suficiente claridad sobre este episodio, ni tampoco se conocen detalles sobre la incursión violenta, el presidente del Comité permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, seccional Caquetá, Alejandro García Rincón, rechazó este hecho violento y les pidió a las autoridades la agilización de las investigaciones para establecer los móviles y responsables.

Aparentemente, el ataque estaba dirigido contra las docentes y dirigentes indígenas Flora Macas y Doris Jacanamijoy, reconocidas defensoras de los derechos de los indígenas, quienes mantienen algunas disputas principalmente asociadas a la explotación minero-energética y la más reciente por el trazado de la llamada carretera “marginal de la selva”, cuyo trazado afectaba terrenos del resguardo indígena Inga, en donde se encuentran las instalaciones de la institución educativa Yakai kuri, atacada a bala.

Doris Jacanamijoy es miembro de una familia que sufrió la muerte de uno de sus integrantes hace dos años, a manos de grupos paramilitares, razón por la cual cuenta con un esquema de seguridad de la UNP, uno de cuyos agentes repelió el ataque. En un audio en poder de AmazoniaypaZ.com, que dejaremos a disposición de los lectores, se escucha al hombre de la UNP cuando, como en un informe para sus superiores, indica en tono de visible preocupación que “estoy sitiado, nos tienen rodeados, las tengo protegidas debajo de la cama…tengo uno detrás de la casa protegida, otro detrás de la emisora y el otro, con quien hice intercambio, en la carretera”.

“Ellos saben en donde estoy Yo, y Yo sé en donde están ellos pero ninguno quiere levantar la cabeza”, dice el hombre de la UNP más adelante. En lo que parece ser un diálogo con un compañero, el agente agrega: …negativo, compañero, aquí no hay policía, ni vienen tampoco…ya informé a la base pero es complicado, mientras ponen en marcha los protocolos…también es complicado…”

Al final, se percibe un diálogo aparente con uno de sus compañeros, quien le anuncia que lo cubrirá…

Los audios  respectivos los compartiremos con nuestros lectores en el momento oportuno, mientras hacemos los ajustes respectivos para subirlos a nuestra página.

Independiente de los móviles y sus autores, este hecho causó evidente preocupación entre la ciudadanía, pero principalmente entre los activistas que trabajan por la defensa de la convivencia, la implementación de los acuerdos de Paz y la construcción de nuevos modelos de vida y organización social en la época del posconflicto en el Caquetá, uno de los principales escenarios de la violencia que ha mostrado importantes avances en materia de seguridad.

Precisamente en esa zona, las inspecciones de Puerto Torres, del municipio de Belén de los Andaquíes, y Yurayaco, de San José del Fragua, sufrieron los peores hechos del conflicto en el departamento del Caquetá por la presencia de los grupos paramilitares.

El presidente del sindicato de trabajadores de la Educación, AICA, Abraham Medina, dijo que fue citada una reunión de urgencia con los presidentes de las subdirectivas de esa organización, con el fin de evaluar la situación derivada de este hecho que “perturba gravemente el panorama regional en materia de la tranquilidad que hemos conquistado y que merece el rechazo por parte de todos quienes luchamos por la Paz”.

Hasta las 6 de la tarde de este lunes, no se conocía ningún pronunciamiento oficial del gobierno departamental sobre este acontecimiento que, para los analistas políticos, tiene un mensaje desalentador sobre el futuro de la tranquilidad y la convivencia en el departamento y que afecta sensiblemente a esa región que ha ganado importante espacio en el renglón del turismo, gracias a la belleza y exuberancia de sus paisajes bañados por ríos caudalosos.

Dirigentes sociales y reconocidos académicos del departamento coincidieron en que se hace necesario fortalecer alianzas para luchar contra los enemigos de la Paz mediante acciones masivas para responder a estos actos de provocación que pretenden sembrar el miedo entre los activistas y dirigentes que defienden los acuerdos de Paz.

Algunos dirigentes sindicales propusieron la realización de un gran acto de masas en la inspección de Yurayaco y anunciaron la búsqueda de acuerdos para lograr este propósito que busca expresar el repudio de este tipo de actos que representen el regreso del fantasma de la violencia.

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