Ingreso al productor y los impuestos, las variables que determinan el precio de los combustibles

46

Las variables más importantes para determinar el precio del galón de gasolina son el ingreso al productor y los impuestos, pero también las remuneraciones a los distribuidores mayoristas y minoristas corren por cuenta de los consumidores.

En un ejercicio pedagógico y analítico sobre los factores que determinan el precio de los combustibles en Colombia y sus constantes variaciones con tendencia al alza, el economista y asesor de la Oficina de Paz-UDLA, Luis Jaime Barco, conversó con los oyentes del programa “Puntos de Encuentro”, que se transmite por la 98.1 FM.

Las afectaciones por el contrabando de gasolina, lucrativo negocio para quienes la adquieren con precios subsidiados, y otros temas relacionados también fueron abordados por el economista, quien, del mismo modo, se refirió a la importancia estratégica del petróleo en la geopolítica mundial. “En los últimos 160 años la economía del mundo ha estado marcada por el petróleo”, dijo Barco al poner en la balanza las condiciones de Colombia en el concierto internacional y, de manera particular, ante los dos vecinos que tienen en abundancia el preciado recurso no renovable. Mientras en Venezuela (con reservas para unos 300 años) un galón del combustible cuesta alrededor de 250 pesos colombianos, en Ecuador (con reservas para cerca de 60 años) esa misma cantidad está por el orden de los 2.500 pesos, cifras muy inferiores a lo que se paga en el territorio nacional, dijo.

Explicó que el Gobierno otorga  un subsidio que permite reducir el paso de combustible de un país a otro, además de los controles que hace la fuerza pública en zonas de frontera. “Colombia, para sostener el petróleo y todos sus derivados, tiene que darle buen manejo a los impuestos”, añadió al explicar que las reservas de este lado son tan solo para siete años, por lo cual es comprensible que la mitad del precio vaya para Ecopetrol y la otra mitad se reparta entre el distribuidor mayorista, el minorista, los impuestos de los entes territoriales, el IVA y el impuesto del etanol, entre otros. La gasolina colombiana, para hacerla menos contaminante, tiene un 10% de alcohol de caña de azúcar, que a su vez es un subsidio para los grandes ingenios”, observó Barco.

También se refirió a la fijación de precios desde los días en que los principales países consumidores imponían sus intereses, para detenerse luego en los alcances, desde 1973, de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) y la bolsa de valores.

“Hay dos tipos de indicadores: petróleo Brent y WTI; hasta hace unos años Colombia se guiaba por el primero, que traduce Crudo Intermedio de Texas; el Brent es el indicador del Golfo de México. Es así como hoy el presupuesto nacional se hace con el indicador de Brent”, subrayó para adentrase en la relación de ese indicador con el valor del dólar y concluir que todo sube, si sube el precio de la gasolina y el acpm; “eso afecta todo el ciclo económico, de modo que nos volvemos un poco más pobres cada vez que esto sucede”.

El gobierno decidió gravar con impuestos el galón de gasolina y ACPM. El cobro de estos impuestos va tanto al gobierno nacional como a los gobiernos municipales y departamentales. Sumados ambos impuestos, representan casi el 26 por ciento del costo total del combustible, es decir 13 por ciento para los dos tipos de impuestos.

Del total de la sobretasa a los combustibles, el 70% va a los municipios y el 30% a los departamentos. Estos recursos son de libre inversión por lo cual existe la percepción de que son utilizados como “caja menor” de las administraciones cuando su uso debería ser exclusivamente para obras relacionadas con el transporte, concluyó el economista Barco.

Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.