Liderazgo, puntal de trasformación desde la Universidad de la Amazonia

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El compromiso del presidente Iván Duque ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de bajar la tasa de desempleo al 8% al final de su periodo, puede parecer una utopía; pero no lo es tanto si, entre otras cosas, se sabe aprovechar la academia como plataforma de emprendimiento. Claro ejemplo en ese sentido lo ofrece la Universidad de la Amazonia a través de la Especialización en Gerencia del Talento Humano (Cohorte 24), que propende  por un liderazgo basado en valores y proyectado hacia la región amazónica.

Un par de cifras permiten percibir el contraste entre la cruda realidad y el objetivo al que apunta el mandatario de los colombianos: a 10,3% llegó en abril pasado la desocupación nacional, con una tasa que se mantuvo cinco meses consecutivos en niveles de dos dígitos; por ciudades capitales, Florencia registró una tasa de desempleo del 17,3%. No sobra recordar que el Caquetá carece de industrias y no está a la vista un cambio en esta materia, lo que da lugar para enaltecer el ejercicio académico y su traslado a la práctica.

Lecciones de liderazgo

Aprender de los conocimientos y la experiencia de quienes ya han estado al frente de diversas organizaciones fue el punto de partida señalado por el magíster en Administración Fernando Penagos Guzmán, impulsor de esta iniciativa acogida por sus estudiantes, mujeres y hombres entusiastas, que además quieren apostarle a la construcción de un mejor departamento y un mejor país.

Con ese fin se atinó a realizar el primer “Panel de liderazgo” en el Auditorio Ángel Cuniberti; cinco invitados participaron resumiendo en minutos su historial de aciertos y desaciertos, para luego responder toda suerte de preguntas cuyas respuestas se convirtieron en un manantial de sabiduría, con aires de nostalgia y un deseo ferviente porque la buena semilla no deje de germinar.

Los invitados

Carmen Liliana Díez Bolaños, Ana María Rodríguez Pinto, Andrés Alfonso Murillo, Luis Jaime Barco García y Gerardo Castrillón Artunduaga son personas que no solo reconocen fácilmente los caqueteños, sino que les agradecen porque en algún momento han ejercido una grata influencia en su vida. Personas que han trascendido por sus ejecutorias, que continúan vigentes y son un verdadero ejemplo digno de imitar.

Carmen Liliana Díez, psicóloga social comunitaria con especialización en Psicología de las Organizaciones y el Trabajo, es referente nacional en turismo y emprendimiento luego de haber desarrollado un largo y exitoso trabajo través de Aires, Avianca e Intercontinental de Aviación, por lo cual sirve como asesora a la Cámara de Comercio de Florencia para el Caquetá.

Ana María Rodríguez Pinto, abogada conciliadora en derecho, especialista en Contratación Pública y Privada, quien es además docente de la Universidad de la Amazonia,  no habló de leyes ni nada semejante sino de lo que más la apasiona, la tarea de acompañar a quienes quieren cumplir metas o desarrollar habilidades específicas. Como líder de Coaching Hall International, es entrenadora de inteligencias múltiples con enfoque en la emocional y la social.

La perspectiva de la disciplina militar estuvo también presente a través del coronel (r) e ingeniero civil con maestría en Seguridad y Defensa Nacional Andrés Alfonso Murillo, distinguido años atrás como jefe de la oficina de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario del Comando General de las Fuerzas Militares, entre otros cargos.

El economista y especialista en Finanzas Luis Jaime Barco García, gerente del Banco Popular de Florencia desde 1991, provocó en el público sonoras carcajadas que contrastaron con el silencio obligado tras las profundas reflexiones lanzadas una y otra vez con la habilidad de quien sabe que tiene el don de la locuacidad.

Invitado en su propia plaza, el rector Gerardo Castrillón Artunduaga fungió igualmente como anfitrión. Contador público, magíster en Administración, especialista en Revisoría Fiscal y en Gerencia Tributaria, ha sido secretario de Hacienda, gobernador encargado, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio y contralor General del Caquetá, suma de cargos en los que ha brillado con luz propia manteniendo una hoja de vida impecable.

Ser líder es inspirar

Con 35 años en el Ejército Nacional, cuatro años de retiro, el coronel Murillo se ha dedicado a construir la memoria del conflicto armado, por lo cual destaca que el Caquetá registra más de 100 casos emblemáticos en la historia violenta del país. Para él, ser líder obliga, hace que el individuo entregue lo máximo de sí mismo, lo que a su vez sirve de faro para quienes lo siguen, ya sea por convicción o porque así está concebido dentro de una jerarquía de orden público o privado.

El rector Castrillón prefirió enviar un mensaje de urgencia en torno a la necesidad de contar con el mayor número posible de líderes ambientalistas; “la vida está amenazada, nuestro modelo de consumo está llevando a acabar con el planeta”, dijo al advertir que es un privilegio extraordinario tener dos mares, tres cordilleras, línea ecuatorial y la Amazonia con su inmensa biodiversidad, vital para la humanidad. “Hay que superar el conflicto armado porque los retos son otros”, concluyó.

¿Y qué hay de nuestras emociones? Es importante gestionarlas, entender al otro, manifestó Ana María Rodríguez indicando que el líder ha recorrido en camino que lo convierte en testimonio de vida. Guardar coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es una de sus recomendaciones partiendo del ámbito familiar; “el líder sirve, no busca que le sirvan”, tampoco espera que lo sigan; pero sí ayuda a descubrir nuevos caminos a quienes lo siguen, nuevos caminos que quizá el mismo líder no ha imaginado, recalcó.

Carmen Liliana Díez planteó un reto, y es hacer del otro alguien mejor que el líder, como cuando el alumno es capaz de superar al maestro. “El salario emocional no tiene pierde”, anotó explicando que hacer lo que nos gusta es algo invaluable, mucho más si se realiza en el lugar de origen; por eso, pidió amar la tierra y activar la asociatividad. Al respecto, citó el modelo de las mujeres del corregimiento El Caraño (en Florencia), con propuestas empresariales dignas de admiración.

“Es más importante ser útil, que importante”, añadió Jaime Barco subrayando que un líder tiene que ser un auténtico adalid, “el que enseña a creer”. El líder es un revolucionario, exclamó exaltando la vida y obra de monseñor Ángel Cuniberti como incomparable inspirador.

Decisiones

¿Quién no ha tomado decisiones de las que luego se arrepiente, pero también decisiones afortunadas que llenan de orgullo? Esa fue una de las inquietudes formuladas a los panelistas, que coincidieron en ver los problemas como oportunidades. Así, la inexistencia de un bien o un servicio ha significado en numerosos casos el nacimiento de una empresa o una posibilidad de negocio; incluso, el exceso de oferta o demanda da origen a nuevas ideas y caer en el error es parte del aprendizaje para luego levantarse, ojalá con mayores posibilidades de éxito.

“Yo compro en Caquetá, creer en Caquetá vale la pena”, campaña liderada por la Cámara de Comercio en la presidencia ejecutiva de Gerardo Castrillón, sirvió de ilustración para motivar la toma de decisiones en pro de causas que sirvan al bien común. Ahora, el rector de la UDLA impulsa “La Universidad hacia el posconflicto”, una visión de largo plazo que va más allá de su periodo, pensada en contribuir a la paz y la reconciliación entre los colombianos.

Recomendaciones

Cualquier cantidad de recomendaciones afloraron en el panel, entre ellas, manejar la comunicación asertiva, respetar la diferencia, hacer del servicio una motivación, tener en cuenta que el hacer repercute en otros, y más cuando se ejerce liderazgo. Algo que puede generar una gran diferencia entre la continuidad y el cambio es identificar a las personas que ayudan a jalonar procesos, por supuesto, estimulándolas para construir nuevos derroteros.

Más actividades

Otras actividades relacionadas con el Panel de liderazgo son los conversatorios con estudiantes y egresados del Programa Administración de Empresas, como se hizo en la Sala Putumayo, donde fue presentada la empresa Ecoamazonia Zomac S.A.S., dedicada a la fabricación de formas básicas de plástico, ganadora de una convocatoria del Fondo Emprender. Las habilidades gerenciales también han sido expuestas por expertos, como el empresario del sector de la construcción Álvaro Marlés y César Augusto España, funcionario de la Cámara de Comercio.

Pese a todo lo anterior y al gran cúmulo de acciones propositivas por parte de la UDLA, no será alto el impacto frente a los 1,6 millones de nuevos empleos que espera alcanzar el gobierno en el año 2022, para llegar a una tasa de desempleo en el país que esté por debajo del 8%; pero, sin duda, con este tipo de apuestas contribuirá de gran manera a la transformación del Caquetá y toda su zona de influencia.

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